Trabajar con y para personas mayores es un privilegio reservado para aquellos que sentimos la vocación de dar a los demás lo que necesitan.

Mi profesión, la Terapia Ocupacional, aún es bastante desconocida, y aunque ya nos va ‘sonando’, rara vez se sabe a ciencia cierta en qué consiste nuestro trabajo. Lo que hace la Terapia Ocupacional es tan sencillo como dar autonomía a quien no la tiene. Y ahora maticemos: esto se desarrolla a través de la ocupación; se acuerdan los objetivos siempre en consenso con la persona (quizás esa persona no pueda comer sola, pero lo que la preocupa realmente es no poder jugar a las cartas con sus amigas); y podemos intervenir con un abanico muy amplio de colectivos como por ejemplo mayores, infancia, discapacidad física o psíquica, drogodependencia,…

No consiste solo en enseñar a hacer una actividad sino que partiendo de las capacidades de dicha persona se gradúa la actividad, convirtiéndola en pequeños objetivos asequibles.

¿Cómo puede la Terapia Ocupacional ayudar a nuestros mayores? Siempre a través de actividades significativas y propositivas; esto quiere decir que han de ser actividades con un sentido, adaptadas a cada persona, edad y contexto.

El paso de los años deja en los seres humanos una terrible huella. Vamos perdiendo capacidades, nos deterioramos poco a poco. La capacidad de recordar, de movernos, de manipular objetos, se ve afectada por diversas enfermedades que en este caso pueden ser demencias, lesiones óseas o musculares, o artrosis. Para cada caso, y para cada persona se lleva a cabo una intervención particular adaptada a la necesidad exigida. Aunque también podemos trabajar en grupos amplios de personas con una afectación similar.

Algunas de las intervenciones que podemos llevar a cabo con personas mayores pueden ser movilizaciones de extremidad superior, para ampliar el rango articular y recuperar la funcionalidad del miembro. Por ejemplo, a la hora del aseo, al perder la capacidad de rotar el hombro, no podemos llegar a frotarnos bien la espalda, por lo que el objetivo sería “ducharme solo”, y lo conseguiríamos realizando movilizaciones de hombro, adaptando los movimientos a las necesidades específicas de esa persona.

Para los Terapeutas Ocupacionales y para otras profesiones en general, trabajar con personas mayores resulta muy grato ya que nos vemos recompensados con su experiencia y su cariño.

Causa mucha satisfacción ver cómo una persona que ha perdido la capacidad de vestirse, la recupera y vuelve a ser independiente de nuevo. O ver cómo una persona mayor de la que se piensa que ya no puede aprender nuevas cosas, desarrolla sus capacidades y llega a ofrecernos una maravillosa obra de arte.

Por…
Cristina Triana Gálvez
Terapeuta Ocupacional
@trianacris
www.cristinatriana.es

Cristina Triana Gálvez

Terapeuta Ocupacional y en breve Terapeuta de Mano. Osteogénesis Imperfecta.

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