Dejarías a tu abuela, a tu madre ó a tu hijo al cuidado de una persona de la que no conoces ni su nombre, ni su formación profesional, ni su experiencia… la respuesta razonable es NO, y sin embargo es lo que -habitualmente- está pasando!

Es el ritmo de vida de esta sociedad en la que el trabajo, las nuevas tecnologías, la familia, los compromisos sociales ocupan nuestro tiempo, los que hacen que cuando surge una necesidad de cuidado de un ser querido, y es imposible sacar tiempo para ello, se vaya a lo que se tiene más a mano, que es coger el número de teléfono que se anuncia en uno de los papelitos pinchados en el corcho de la panadería del barrio, o de los papelitos que están pegados en las farolas de la calle, o los papelitos que están sobre las paredes de las salas de visita de los hospitales, o los papelitos que hay por los baños …se llame y en una simple llamada telefónica se concierte precio/hora y duración del cuidado.

Insisto… dejarías a tu madre al cuidado de alguien que no te dice su nombre pero que anuncia su móvil en un baño? La respuesta razonable sigue siendo NO y sin embargo …es lo que está pasando!.

Y lo sé porque trabajo en una empresa especializada en atención y cuidado de personas mayores y de niños a la que muchos de los clientes que acuden lo hacen desesperados después de una mala experiencia, después de haber metido a la ‘persona del papelito’ en su vida y sufrido las consecuencias. Por ejemplo, no haber visto a ‘la persona del papelito’ más el pelo después de haber empezado pagando por adelantado porque “pobrecita… llevaba meses sin encontrar trabajo!” o como ‘la persona del papelito‘ en vez de administrar el fármaco prescrito a la hora correcta pues da toda la medicación en la cena porque “con el sueño todas las pastillas a la vez se digieren mejor!“; o como en un mes “la persona del papelito‘ ha metido a su pareja y a su hijo en casa, porque… “mientras cuida, quien cuida a su familia¿?… pues mejor juntar a todos en casa del cliente y así se hacen más compañía!!!” …podría seguir contando mil ejemplos.

Y podría seguir y seguir y… siempre es lo mismo, CONFIAR EN UNA PERSONA QUE NO TE DICE SU NOMBRE???
Y la respuesta razonable es NO… pues no lo hagas; ante una necesidad de una atención y cuidado de una persona mayor, o de un niño en casa o en el Hospital no llames a ‘la persona del papelito‘, acude a una empresa especializada que te dará la confianza y seguridad de que tu ser querido es cuidado por un/a PROFESIONAL.

Silvia Caballero Basurto

2 Comentarios

    • Leopoldo
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      Lo acabo de compartir en LinkedIn porque esto nos afecta a todos… tanto a profesionales que trabajan cada día, invierten, apuestan y cotizan… como a nuestros clientes. Al final el cuidador, como -en mi caso- el community manager, se convierte en un apaga fuegos que arregla lo que ‘otros’ han roto. Por favor… #bastaya!!!
      Que hablamos de los grandes estafadores y cualquiera se enorgullece de sisar. Por que seas de pequeño tamaño, o lo hagas para vivir… nosotros también. Trabaja… pero hazlo bien!!!

    • David
      reply

      ¡GRAN VERDAD!. nO NOS DAMOS CUENTA QUE MUCHAS VECES, PAGAR UN POCO MÁS LO QUE NOS DA ES UN TRABAJO BIEN HECHO, SERIEDAD, CONFIANZA Y SEGURIDAD.

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